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martes, 30 de julio de 2013

Micro relato: una simple leyenda circular

Les dejo un pequeño relato con sabor a leyenda, donde se pregunta en cierto sentido, qué va a pasar, qué sucedió, cuando los pobres, los que lo han perdido todo, se cansen de los tiranos de ayer y hoy, con sotana, traje o corona. El tema es de la banda Aeon Spoke "The Fisher Tales"

sábado, 13 de julio de 2013

Martín vuelve a recitar: Elegía de lo inevitable o interpelación a lo terrorífico

Les dejo unas palabras nuevas de Martín Martz, donde recita un poema titulado "Elegía a lo inevitable o interpelación a lo terrorífico", donde trata sobre el terror, donde el miedo y terror no es las novelas o cine de monstruos o seres espeluznantes, el verdadero terror es producto de la muerte que perpetra este sistema de explotación y miseria.  

sábado, 1 de junio de 2013

Extraño


Sin terminar la taza de café, salió apurado de su departamento monoambiente. Antes de terminar de apagar la última luz, miró para atrás y ahí estaba la cama, revuelta, pero sola, tan sola, pensó.

jueves, 14 de marzo de 2013

Microcuento: El Esclavo



Sin palabras previas, les traigo un micro cuento, donde se ve que lo racial es tan estúpido como otras estupideces perpetuadas en el tiempo. Debajo de la piel, todos sangramos igual. 

viernes, 15 de febrero de 2013

Relato "Forja" parte 6 -final-


El estruendo latoso, continuo y monótono del despertador a cuerda sonó hasta que su mano frenó los martilleos del mismo. Cuando se despertó, le pareció que no había dormido nada, que solo había sido una siesta. El estruendo se había acabado, pero seguía repiqueteando el que correspondía con el segundero. En medio de la negritud observó que hora era, las agujas, fosforescentes, marcaban que una aguja corta y gruesa se posaba sobre el cuatro, mientras que otra más larga y fina se posaba sobre la zona del doce. En otras ocasiones, esos números hubiesen sido iguales o tan banales como la oscuridad que cubría su cuerpo ese jueves de noviembre con aires de verano. Pero ese cuatro y aquel doce luego del tintineo violento, significaban que era de madrugada y que dentro de dos horas debía ir a su primer trabajo. Se levantó sobresaltado, la ansiedad y nerviosismo no le habían permitido dormir mucho.

sábado, 9 de febrero de 2013

Relato "Forja" Parte 5


El amanecer lo encontró parado mirando por la ventana, el cielo estaba limpio, el sol que comenzaba a aparecer alumbraba los charcos que la lluvia había dejado. Desde el pasillo escuchó el sonido de la puerta del baño que se cerraba, así que salió rápidamente hacia afuera para no encontrarse con la mujer. Mientras agarraba la bicicleta, por la ruta paso un Fiat 600 rojo, el sol lo hacía brillar, eso lo alegró, el sol lo alegró. No tenía reloj, pero sabía que era la hora de ir a trabajar.

domingo, 3 de febrero de 2013

Relato "Forja" parte 4


  Le pareció el viaje más largo de su vida. Cada una de las pedaleadas era un sufrimiento constante. El agua que se filtraba y le mojaba la piel lo quemaba como los vampiros con la luz del sol; las articulaciones hacían que cada movimiento se le escape un quejido. Y como si eso fuera poco, los crujidos de la  bicicleta parecían que se iba a quebrar. Pero no podía permitirse ser otro valiente más que iba a yacer en el suelo mojado de la zona. La oscuridad era total, solo podía ver apenas las marcas de la ruta, pero muchas veces pensaba que se las estaba imaginando. Un auto que venía frente a él lo encandiló y casi lo hizo caer de la bicicleta, pero también le permitió poder ver si venía bien por el camino. Mientras el automóvil seguía alumbrando vio que en la banquina, del lado por donde iba a cruzar el automóvil, había una bicicleta muy destruida con las ruedas descentradas y el cuadro casi partido en dos.   

martes, 29 de enero de 2013

Relato "Forja". Parte 3





La lluvia siguió cayendo torrencialmente por un par de minutos y luego se normalizó. Ninguno de los presentes se movió por un instante. Todos parecían que querían irse, pero ningún parecía animarse. Finalmente, de atrás de donde estaba él, comenzó a escucharse unos pasos seguros que avanzaban hasta la lluvia. Era Gonzales, el gordo Gonzales. Siguió caminando hasta que estuvo delante de todos. Los miró cómplices, sin emitir una palabra pero intentando decir muchas cosas. Todos lo miraban con la misma expresión. Con lentitud pero con firmeza, se fue poniendo la capa, uno de los compañeros le pasó unos lentes de sol, se apretó la capucha hasta que solo quedó los lentes afuera, y salió a la lluvia. Apenas su cuerpo salió de abajo del toldo se escuchó un bufido de sufrimiento pero nada más. Sus pasos eran firmes pero cuidadosos, esquivando charcos que se habían formado. Su caminata iba siendo alumbrada por los pocos rayos del sol que podían salir de atrás de las nubes, de los truenos y relámpagos. Cuando había hecho unos largos metros, ya su caminata no era lo segura que había sido al principio, les pareció escuchar mas de un bufido de dolor, y estuvo a punto de trastabillar un par de veces. Pero quizás era idea de ellos. Todos los que estaban en la puerta miraban expectantes a aquel valiente que se había adentrado en sus miedos. Mientras tanto, los rayos y relámpagos eran cada vez más fuertes y caían más cercanos. No podían dejar de mirar al aventurero, pero los relámpagos estaban más y más cercas. Hasta que uno golpeó en el pararrayos del tinglado, pero el segundo cayó en el medio del patio, donde la onda expansiva de la estática los volteó a todos en un sonoro dominó metálico. Cuando pudo levantarse volvió la vista hacía su salvador, pero yacía en el piso, todavía retorciéndose por los choques eléctricos que había sufrido. 

jueves, 24 de enero de 2013

Relato "Forja". Parte 2





Los sonidos del despertador que se mezclaban con los del trabajo, ahora se unían al de la caja pedalera vieja y oxidada. Mientras seguía al ritmo de los ruidos, seguía mirando el cielo embotado con la misma desconfianza y miedo que cuando estaba dentro de su casa. Aunque en aquel momento el miedo era mayor, allí estaba expuesto, cualquier gota que cayera desde el cielo chocaría con el cuerpo, sin pensarlo dos veces, se frenó en la banquina de la ruta y se puso la el rompevientos con la capucha cubriéndole toda la cara. A lo lejos se comenzó a divisar el gran tinglado de chapa donde funcionaba FORJA, apuró un poco el movimiento mientras el gris del cielo se confundía con el del asfalto gastado.

viernes, 18 de enero de 2013

Relato FORJA -parte 1- (inspirado en escena de Memorias para reincidentes)


Hoy vuelvo con un nuevo post, que en realidad van a hacer una serie de publicaciones. La misma va a ser un relato por partes que se llama FORJA. La idea del cuento comenzó cuando estrenamos en la ciudad el documental “Memorias para reincidente”(si no la pudieron ver aca pueden tener más información, o contactate conmigo por privado) en la sala de cine Amadeus. Días antes la estaba mirando en mi casa y me termina llamando la atención una escena en particular. Es la que comienza a comentar el “Petiso” Páez (uno de los dirigentes del SITRAC-SITRAM) sobre la experiencia durante el clasismo cordobés y el caso de la fábrica FORJA, donde los trabajadores en medio de una asamblea terminan planteando que se quedaban sordos, que no tenían erecciones, y que muchas veces terminaban pegándoles a sus mujeres para no tener que demostrar su falta de erección. Y ahí terminó confirmando que la realidad termina superando la ficción de la manera descarnada. Uno entre tantos ejemplos donde la anarquía y esclavitud capitalista lleva a convertir materialmente a sus asalariados en cosas, los termina deshumanizando a tal punto de perder partes vitales de su cuerpo. Aquello me funcionó como inspiración, luego lo demás es ficción. El relato inicia sobre un protagonista que trabaja en FORJA, una metalúrgica fantasma donde producen cosas de metal que ni siquiera ellos saben para qué sirve, y desde ese punto como ese trabajador y sus compañeros comienzan a perder humanidad, siendo una victima más de la alienación, pero ya no solamente en tema de lo que produce, sino sobre su propio cuerpo.
Espero que lo disfruten.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Año nuevo, año de vida nuevo y relato "Bestias Coloniales"


Hoy vuelvo con otro relato con una pequeña introducción. Un 31 de diciembre de 1988, a las nueve y media de la mañana, según me han dicho, mi madre, anestesiada y con un corte de media panza, hacía que una pequeñez inconsciente saliera de la bolsa con líquido amniótico. A ese ser, luego de unos días le pusieron dos nombre y un apellido, Jorge Emmanuel Soria. Ese, en este mismo momento, escribiendo en una notebook, soy yo, por cumplir 24 años. Uno no se da cuenta, pero casi viví un cuarto de siglo, creo que un numero considerable, aunque parte de esos años fueron inconscientes y condicionados por la vida de otras personas.

domingo, 29 de julio de 2012

Critica: El Cuervo (2012)

Acabo de ver “El Cuervo”, dirigida por James McTeigue (V de Vendetta). El film nos remonta a los últimos días de la vida del escritor Edgar Allan Poe (John Cusack). Con graves problemas de alcohol, adicción al opio, y sin inspiración para la creación literaria, Poe anda vagando por Baltimore intentando conseguir que le publiquen una crítica literaria. Mientras tanto, mantiene una relación amorosa con Emily Hamilton (Alice Eve), hija de un burgués importante de la ciudad, quienes planean casarse. En medio de ese escenario, comienzan a sucederse asesinatos que siguen al pie de la letra muchos de sus relatos.

miércoles, 18 de julio de 2012

Relato y Música: Asociación Libre + Ahab


Hola gente de nuevo, hoy les quiero dejar uno de mis últimos relatos. Se llama Asociación Libre. No quiero comentarles nada más, solo que es experimental, de ahí el nombre. Espero que lo disfruten. Lo acompaño con un tema que creo que puede ayudar a generar un ambiente más surrealista. Saludos y comenten.

jueves, 3 de mayo de 2012

Día Internacional de los Trabajadores: cuento "El testigo"

Como lo prometido es deuda, acá va un post en conmemoración al Día internacional del Trabajador. Como también ya lo he planteado, este día no es ni el del “trabajo”, ni de la “dignidad” del mismo. Es una muestra que la única manera de lograr que se cumplan nuestros derechos es por medio de la lucha, de la organización. Y eso ningún gobierno ni empresario lo va a hacer.

martes, 3 de abril de 2012

A 30 años de la Guerra de Malvinas II: cuento "Será un día de abril"

Como dije anteriormente, la Guerra de Malvinas siempre sensibilizó. Este cuento que les presento fue escrito por primera vez cuando tenía 15 años. La narración trata sobre la descripción de un joven sobre lo que le sucederá un día de abril de 1982. Espero que les guste.  

jueves, 22 de marzo de 2012

A 36 años del Golpe de Estado Genocida II: Relato "El Abuelo de Matías"

 El Abuelo de Matías
El condenado II



Cuando empezaron a desaparecer/hace tres cinco siete ceremonias/a desaparecer como sin sangre/como sin rostro y sin motivo/vieron por la ventana de su ausencia/lo que quedaba atrás / ese andamiaje/de abrazos cielo y humo//cuando empezaron a desaparecer/como el oasis en los espejismos/a desaparecer sin últimas palabras/tenían en sus manos los trocitos/de cosas que querían//están en algún sitio / nube o tumba/están en algún sitio / estoy seguro/allá en el sur del alma/es posible que hayan extraviado la brújula/y hoy vaguen preguntando preguntando/dónde carajo queda el buen amor/porque vienen del odio
 Mario Benedetti Desaparecidos (fragmento)

jueves, 23 de febrero de 2012

Mi autobiografía en la literatura: Lo inexplicable I

 Este nuevo post trata sobre la autobiografía en la literatura, o mejor dicho en mi autobiografía en lo que escribo, que es bastante. Pensar la autobiografía en mi caso, es pensar, valga la redundancia, en mi biografía, mi historia, mi vida personal que se mezcla inevitablemente con mi experiencia como militante de un partido revolucionario. Cuando uno elige escribir es porque tiene algo que decir y considera que eso es importante y puede cambiar las cosas que considera que no están para nada bien. Al mismo tiempo, cuando decide militar es porque a lo largo de su experiencia personal generó ciertas sensibilidades que en un momento dado lo llevan a decidir organizarse. Uno no llega a la conclusión de que tiene la necesidad de organizarse porque le calló la idea del cielo de que aborrece la explotación capitalista descarnada. Lo que primero lo sensibiliza, o mejor dicho, lo que primero me sensibilizó fueron parcelas, fragmentos de la miseria engendrada por el capitalismo

domingo, 5 de febrero de 2012

Un verso con música o música con verso: Elegía de lo inevitable o interpelación a lo terrorífico

Hoy es un domingo caluroso en las llanuras sojeras. Para acompañar la caída del sol les dejo un poema que trata principalmente sobre el terror y el miedo. Soy un gran aficionado al genero, pero muchas veces me pregunté qué es lo que causa miedo, y por que lo hace. La literatura y el cine de terror siempre se han centrado en el miedo a lo desconocido y a lo inexplicable. Pero por qué debería causar miedo lo inexplicable y no lo que es tan real pero que es oculto por la naturalización del capitalismo, cómo es posible que estremezca un vampiro o monstruosidades y no los tantos muertos que tiene desperdigado por el mundo el capitalismo, asesinados tan crudamente. Pero creo que la respuesta es clara, es más fácil y cómodo leer o estremecerse por un libro o una película porque si apagamos el televisor o cerramos el libro, desaparecerá. En cambio incomoda lo real, lo terroríficamente real porque no es posible evitarlo al menos que se elimine lo que lo generó. El tema es de Lacrimosa y se llama “Lacrimosa Mosa”, una ambientación gótica tan propia del género. Que lo disfruten o que los haga pensar, en cualquiera de los dos casos el cometido estará cumplido.  

domingo, 22 de enero de 2012

Mi "Cuento de Hada" II: "El joven del encendedor" (2 de 2)

Mientras tanto, el sol se iba escondiendo detrás de los árboles. A cada minuto el aire se iba sembrando de una capa cada vez más gruesa de humedad condensada, la misma que asesinó al pájaro, que escarchó a los edificios, y que lo acecharía durante la noche en medio de la crueldad gélida. Durante ese día el viento helado se había unido al frío envolvedor, ya era inaguantable, se había hecho dueño y señor de las calles de la ciudad.